Los Presupuestos Generales del Estado para 2013 aprobados con el voto del PP en su primer trámite parlamentario, son una clara demostración de que gobiernan para la banca y están dispuestos a inmolar a los trabajadores y al pueblo para hacer lo que exige la troika en beneficio de los banqueros, los especuladores, los grandes empresarios y los millonarios. El rescate de la banca convertido en deuda pública es un atraco a los trabajadores y al pueblo para garantizar los beneficios privados de los banqueros y socializar sus pérdidas.
Las cuentas presentadas tendrán gravísimas consecuencias para la vida del pueblo trabajador. El pago de las cargas y de los intereses de la deuda equivalen a la suma de los gastos de todos los ministerios. Como en una transfusión de sangre, un puñado de bancos absorbe toda la riqueza que los trabajadores producen, exigiendo aún más sobreexplotación. Con ello los recortes se profundizan, es un atraco sin fin a la clase trabajadora y al pueblo para mantener los beneficios del 1% de capitalistas. Nos enfrentamos a una disyuntiva en que o trabajamos y comemos o pagamos la deuda, una deuda que nos es nuestra sino de los banqueros y que nos conduce a un empobrecimiento sin precedentes.
Vivimos en una situación de permanente atraco. Los empresarios, aprovechándose de la crisis y de la reforma laboral, rebajan sueldos y abusan de una mano de obra joven altamente cualificada, pagando sueldos indignos. Los ERES no paran. Una cantidad enorme de parados están dejando de cobrar la prestación y no consiguen empleo, y cerca de dos millones de familias tienen ya a todos sus miembros en paro y sin ingreso alguno. Una situación que sigue empeorando, pues se profundiza la recesión y el desempleo superará el 25% en el 2013. Muchos trabajadores/as no cobran sus sueldos y se ven obligados a hacer huelgas para cobrarlo.
