En Banco Santander la prolongación de jornada por encima de la legalmente establecida y acordada se está convirtiendo en los últimos años en un problema sistémico que tiene graves consecuencias. Principalmente para la salud y la conciliación de la vida profesional y personal de los trabajadores, pero también para el conjunto de la sociedad.
Si nos atenemos a los acuerdos
firmados y a lo establecido en el Convenio Colectivo de Banca Privada e incluso
a las manifestaciones del Banco cuando denunciamos esta situación, tenemos un
marco que debería garantizar la no prolongación de jornadas y el cumplimiento
del máximo de horas anuales establecidas: 1700 horas, con una flexibilidad
suficiente para atender las demandas organizativas y comerciales del Banco y
disfrutar de una vida profesional y personal satisfactoria.
Ahora bien, ¿cual es la realidad?
Con la excusa de obtener unos resultados comerciales inalcanzables, las
presiones son una constante, incluso acompañadas de malas formas y llegando en
algunos casos a las amenazas derivadas de mediocridad e ineptitud de algunos
directivos.
A la contínua denuncia de UGT el
Banco alega que la jornada legalmente establecida se debe de cumplir y que
estas conductas no son avaladas por el Banco, negando cualquier tipo de presión
y amenazas. Señores, seamos serios, prolongar la jornada de trabajo sin ser
remunerada, siendo generosos, solo se puede deber a deficiencias organizativas,
a inalcanzables objetivos comerciales y a una insuficiente plantilla.
No podemos seguir así, el Banco
tiene que ser sensible a los planteamientos de UGT. Al mal clima laboral que se
está generalizando, se une el presunto fraude a la Seguridad Social y a la Hacienda Pública por las horas
realizadas y no pagadas y un insulto al conjunto de la sociedad que está
sufriendo las consecuencias de una crisis cuyos efectos más terribles tienen su
mayor expresión en el desempleo.
Fruto de las acciones y la política
de UGT, en algunas zonas parece que se está entrando paulatinamente en razón por
lo que esperamos que Banco Santander, siendo consecuente con sus mensajes de
conciliación de la vida laboral y personal, transmita a los directivos las
graves consecuencias de incitar a la prolongación ilegal de la jornada laboral.
En función de su respuesta UGT, de forma responsable, actuaremos.
Nuestro compromiso con
los trabajadores e incluso nuestra conciencia sindical nos obligan a completar
nuestras acciones y, de no solucionarse este problema, no nos quedará más
remedio que, con el apoyo solidario del conjunto de
No hay comentarios:
Publicar un comentario